Tomar el té siempre es una delicia, pero ¿quién no ha tenido problemas para limpiar después la tetera?. Imposible hacerlo con agua y jabón. Fue mi querida amiga japonesa Kuri, quien me enseño un sencillo truco para lograr dejarla como nueva.

Lo único que necesitamos es vinagre, eso sí que sea blanco.
El vinagre tinto deja un poco de color y los aromatizados añaden además aroma y sabor. Los japoneses utilizan un vinagre muy suave, de arroz, pero fuera de sus fronteras y por razones de precio, lo sustituiremos por el de vino blanco.

Ponemos una taza de vinagre dentro de la tetera, durante
cinco o diez minutos para quitar las manchas del fondo, y una vez trascurrido el tiempo iremos lavando con el mismo vinagre y una esponja suave el resto de la tetera tapa incluida. El resultado será sorprendente.

Podemos lavar sin problema cualquier tipo de tetera excepto
las de metal al que atacaría el vinagre. Incluso podemos limpiar la porcelana y quitar las manchas de la parte interior de la tapa, que no suele estar esmaltada.

¡Ah¡ No hay que preocuparse porque después de enjuagarla
bien, el té sabrá solo a delicioso té.